Elijo
el nombre de Bernuy de Río Milanos (o también Bernuy de
Palacios) frente al de Paredones por dos motivos.
El
primero porque este es el nombre original de este enclave desde su creación,
probablemente en el S.XI, hasta la construcción en el primer
tercio del S.XX, del Caserío de los Paredones, muy cerca
del núcleo urbano que formó Bernuy.
El
segundo motivo es que que el nombre de Bernuy se ha utilizado por todas
las generaciones hasta hoy, a la hora de referirse a tierras, parajes,
propiedades, recuerdos… de este territorio.
El
asunto de la compraventa del término de Bernuy ha ocupado un
lugar en el subconsciente colectivo de una gran parte de madronenses
y siempre se le mencionó como término de Bernuy.
Diego
Árias Dávila, Digarias el Viejo, valido de Enrique
IV, obtuvo este término, que abarca asimismo el de Los Cristóbales
y San Miguel (poblaciones a la vera del Camino Real de Ávila,
pertenecientes hoy al término de de Fuentemilanos) por trueque
con Alonso Pérez de Vivero, y este trueque se hizo a humo
muerto.
Esa
modalidad supone que se entrega y recibe libre de ocupantes, libre de
cualquier derecho sobre el mismo, libre de renteros, libre de inquilinos,
de servidumbres, de compromisos, de deudas, y de cualquier otra condición
que afecte en poco o en mucho al territorio.
Eso
explica no sólo la despoblación radical que sufrió
en el S.XV sino también la destrucción de inmuebles, incluidas
las iglesias, de las que aún quedan algunos restos, entre ellos
los que dieron nombre al caserío actual de Los Paredones.
A
este fenómeno hoy lo llamamos política de despoblación...
En
cuanto a la distribución administrativa que presenta el Catastro,
entre la línea divisoria del término de Bernuy y la de
La Rumbona, hay intercalado como otro término con sus propias
líneas que contienen las Cañadas 1ª, 2ª y 3ª,
Fuente Blanca y otros parajes que, por situación y extensión
pueden pertenecer indistintamente a uno u otro; o empezar en uno y acabar
en otro.
El
único hecho que podría esclarecer la pertenencia administrativa
sería la propiedad, pero ese dato no se puede ofrecer.
El
criterio seguido en esta serie es el de proximidad y también
el de determinados parajes, bien por su morfología bien por su
extensión pueden pertenecer a más de un término.
Algo
que aparece con cierta frecuencia.
En
el año que se revisan estas notas, 2023, este entorno, pleno
de nombres de arroyos y aguas, sufre un gran deterioro por causas antrópicas:
sobreexplotación de aguas superficiales y subterráneas,
vertidos e infiltraciones de purines, de abonos químicos…).
La
alteración más importante se debe a la construcción
de dos cebaderos industriales de cerdos con unas 14 naves que limpian
con chorros de agua extraída del subsuelo, lo que causa la desecación
de fuentes, manantiales, arroyos, aguas superficiales, subálveas
y veneros.